Episodio 17 ¿Grigri o Reverso?

En este episodio te traigo un análisis y comparativa de los dispositivos manuales y los de frenado asistido. ¿Cuál es mejor? ¿En qué se diferencian? ¿Cuál debería comprarme?

Historia

Qué mejor que un poco de historia para entender bien las principales diferencias.

Body belaying

Hasta 1970, la forma más usual de asegurar era con el cuerpo, es decir, simplemente pasando la cuerda por debajo del brazo y bien prieta alrededor de la cintura y agarrada firme con la mano en el otro extremo. Como te puedes imaginar, no es el método más fiable del mundo, aunque sorprendentemente funciona, siempre que el asegurador sea muy experimentado y sepa lo que está haciendo. También se usaban los descensores tipo ocho, aunque tenían el inconveniente de calentarse mucho y rizar la cuerda.

Placas y tubos

En 1970 apareció en el mercado la placa stitch de Salewa, que es el primer dispositivo de frenado mecánico moderno. Este consistía en una placa metálica circular con dos hendiduras por las que se pasaba una o dos cuerdas, estas se pasaban por un mosquetón y al arnés. Tenía un muelle para separar la placa del mosquetón y evitar que la cuerda se bloqueara. Estas placas son los padres de los dispositivos tipo tubo o cesta modernos que usamos hoy en día.

Poco a poco las placas fueron evolucionando y añadieron una extrusión metálica para separar la placa del mosquetón y evitar bloqueos, y un alambre para evitar que la placa se separe indeseablemente del asegurador deslizándose por la cuerda. Así tenemos los frenos tipo tubo moderno, como la cesta DMM bug, el reverso de Petzl o el ATC de Black Diamond.

El funcionamiento de estos frenos es muy sencillo, hacen que la cuerda tenga un recorrido curvo y sinuoso en forma de Omega por el dispositivo, de forma que mientras que no haya tensión la cuerda corre libremente, pero en caso de caída, siempre y cuando el asegurador aplique tensión al cabo pasivo, hacen que la cuerda se bloquee en este circuito.

Dispositivos de frenado asistido

En 1991 la empresa Francesa Petzl innovó el mercado de los dispositivos de aseguramiento con el lanzamiento del Gri Gri, el primer dispositivo de frenado asistido, que no automático. Este consiste en un dispositivo que deja pasar la cuerda por él mientras no hay tensión, como un tubo, pero que en caso de caída, asiste al asegurador mediante una leva que pinza y bloquea la cuerda. Supuso toda una revolución, en especial en la escalada deportiva, que estaba en su adolescencia, y se extendió rápidamente sobre todo por europa.
Hoy en día existen muchos dispositivos de frenado asistido, tanto de Petzl como de otras marcas, y son la norma en escalada deportiva en Europa y ampliamente utilizados en el resto del mundo.

Análisis:

Dispositivos manuales:

Sus principales ventajas, para mí, son la ligereza, el precio, y la versatilidad. Hoy por hoy, no hay ningún dispositivo de frenado asistido que sea más ligero que una cesta, con modelos minimalistas como el Karo de Simond que pesa 40 g. Y cuesta solo 10 €, este es un argumento indiscutible.
La versatilidad. Dispositivos como el reverso o el ATC guide, con dos ranuras y un punto de anclaje para asegurar desde arriba hacen de ellos los dispositivos más versátiles del mercado. Sirven para asegurar con una o dos cuerdas, para rapelar en simple y en doble, para asegurar desde una reunión a uno o dos escaladores… Y otros usos menos seguros que no voy a comentar.
Otro punto positivo es que tratan bien a la cuerda, quiero decir, que la peinan, la pasan recta, y no la aplastan ni aplanan. También son simétricos, con lo cual la posibilidad de usarlos de forma incorrecta es mínima o inexistente.
Por último, su manejo es muy sencillo e intuitivo, y la curva de aprendizaje es muy suave, con unos pocos minutos de familiarización se pueden usar sin problemas.

Dicho todo esto, pensarás que son la panacea, ligero, sencillo, barato, versátil, ¿Qué más quieres?

Tienen sólo un inconveniente, pero es uno muy muy grande. Que son manuales, su efectividad depende única y exclusivamente del buen uso del asegurador. Con lo cual, frente a un principiante, no es el mejor sistema que se puede usar. Además, por muy experimentado que seas, nadie te libra de que te pueda caer algo en la cabeza, te pique un insecto, te ataque un animal, o tengas cualquier otro contratiempo que te pueda hacer perder la concentración en un momento dado.

Yo aprendí a asegurar usando dispositivos manuales en inglaterra, y considero que es una habilidad que se le debe enseñar a cualquier escalador, porque forman parte de la base de cómo asegurar correctamente.

Dispositivos de freno asistido:

Su mayor y principal ventaja está en su nombre, asisten al frenado. No son 100% automáticos, como mucha gente puede pensar, pero usados correctamente son muy muy seguros, y hacen que la experiencia de asegurar sea mucho mejor.
Si son usados correctamente permiten dar cuerda y recuperar cuerda de una forma más eficiente que los manuales. Además a la hora de pillar a tu compañero y ayudarle a progresar en top rope o tras una caída presentan ventajas enormes con respecto a los manuales.
Permiten el rápel en simple, combinando en un solo dispositivo el descensor y el bloqueador, lo cual es muy muy útil y cómodo en infinidad de situaciones. Según el tipo de dispositivo, presentan características únicas como modo anti pánico y otras que los hacen muy muy seguros frente a manos inexpertas.

Como desventajas principales, tienen las opuestas a los dispositivos manuales:

  • En general pesan y ocupan bastante más que los manuales, el último Grigri (grigrgi+) pesa 200 g y cuesta 74€ frente a los 57 g y 20€ del reverso.
  • No admiten doble cuerda. Con lo cual no valen para escalar con cuerdas gemelas ni para asegurar a dos segundos a la vez.
  • La curva de aprendizaje es larga. Necesitan de un periodo de aprendizaje para usarse correctamente. Para asegurar de forma efectiva y poder dar cuerda de forma segura y eficiente requieren un tiempo de adaptación largo.
  • No son 100 % automáticos. Esto para mi no es una desventaja, porque no lo pretenden ser. Pero, a diferencia de otros muchos países en los que he escalado, en España he visto a muchos escaladores usar el grigri de forma incorrecta. De hecho tuve una vez una caída de 10 m. teniendo la chapa a la altura de mi pecho porque mi aseguradora no estaba usando el aparato correctamente. Insisto que esto no es una desventaja, pero es algo en lo que quiero incidir, ya que es la principal causa de accidentes cuando se usan los dispositivos de frenado asistido.
  • No son simétricos (Salvo el revo de Wild Country), con lo cual, debe de instalarse la cuerda en la dirección correcta sino pierden la funcionalidad. Un amigo mío tuvo una accidente por este preciso motivo, pero realmente no es algo imputable al dispositivo, sino a un asegurador no familiarizado con él.

Conclusiones:

Para escalada tradicional, en la que vaya a usar dos cuerdas, escalada alpina, o vía larga; los dispositivos manuales ganan. Por su versatilidad y ligereza. Yo para hacer vía larga a veces me llevo ambos, pero para rapelar y asegurar desde arriba prefiero usar los manuales, porque me resultan mucho más cómodos.

Sin embargo, para escalada deportiva recomiendo al 100% los dispositivos semiautomáticos. Cierto y verdad que pesan más y que requieren una mayor inversión. Además requieren de un periodo más largo de aprendizaje.

Pero son mucho mucho más seguros, hacen que asegurar top ropes y proyectos en los que el escalador pasa mucho tiempo colgado sea relativamente cómodo, mientras que con dispositivos manuales es una pequeña tortura.

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