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Episodio 27 Como aprender técnica de escalada

La mayoría de los escaladores entienden hoy en día que su nivel de escalada, sea cual sea su fuerza y su forma física actualmente, mejorará si mejora su calidad de movimiento en la roca.

Estupendo! Pero por desgracia, nuestro deporte es muy reciente y los métodos más efectivos para mejorar tu técnica no están tan generalizados como otros aspectos clave de la escalada como la fuerza de dedos, la resistencia en los antebrazos o el peso corporal.

¿Alguna vez te has subido a una vía dura pensando, voy a focalizarme en escalar con una técnica perfecta? Seguro que sí, y seguro que como todos , a los dos minutos estabas escalando peor que de costumbre, de forma torpe y petandote los antebrazos de lo lindo; frustrante no?. Esto pasa porque el pensamiento consciente hace que te muevas de forma más lenta, haciendo que se te cansen los brazos rápido. Además al ocupar tu atención en la técnica y no en la estrategia para escalar la vía cometes errores estúpidos, te estabas concentrando más que nunca y te escalas peor de lo normal. Fantástico!

La técnica es inconsciente

A mi me ha pasado también. El problema es que la técnica de calidad, es por necesidad automática. La mayoría de las decisiones técnicas, como ya te comenté en el episodio 20 sobre la propiocepción, la desarrollamos de forma subconsciente. En una secuencia de escalada hay demasiadas decisiones que realizar de forma rápida en base a la información propioceptiva y sensorial que cuando interfieres con tu razonamiento consciente, lo entorpeces, tomando decisiones demasiado lentas y pierdes la coordinación.

La mente consciente sólo tiene espacio para poner atención a unas pocas decisiones y movimientos a la vez, y es mejor reservarlo para la estrategia que vas a seguir y para mantenerte tranquilo. 

Vaya Migue, entonces qué? ¿Cómo entreno algo que luego tiene que venir de forma automática?

Pues no es nada complicado ni oculto, la técnica hay que trabajarla en vías o bloques muy fáciles, en las que tienes mucho espacio para pensar y procesar la información propioceptiva y sensorial que te llega. La verdadera clave es usar las vías o bloques de calentamiento para esto.

El calentamiento ¿Lo utilizas o simplemente te mueves?

¿Qué haces cuando calientas? ¿Te subes a una vía fácil mientras hablas con tu compañero de cordada del sentido de la vida o vas recordando la de papeles que te esperan en el curro mañana?

Imagina si usaras todas y cada una de las vías de calentamiento para refinar tu técnica, ¿no serías un escalador mucho mejor a lo largo del tiempo? También puedes ponerte a hacer vías fáciles o bloques de forma consciente para aprender técnica, pero para mí el calentamiento es clave, ya que siempre voy a hacer y me aseguro así de que no dejo atrás mi entrenamiento de calidad de movimiento. Además así tendrás un aliciente para no ponerte a calentar en vías duras, y tu musculatura te lo agradecerá.

Sin embargo, practicar vías duras también es importante, es donde vas a poner en práctica lo aprendido de una forma subconsciente, y donde vas a realmente fijar esos gestos nuevos o refinados. La diferencia es que cuando estés aprendiendo técnica, tienes que poner toda tu atención en la misma para mejorar, y cuando estés aplicando la técnica en vías duras, tienes que concentrarte en escalar, respirar y disfrutar, dejando que la técnica venga sola.

Calentando

Visualización, una habilidad crucial

Una habilidad crucial para mejorar en la escalada es la visualización, o mejor dicho, la capacidad de grabar en tu mente la escalada que acabas de hacer, reproducirla y revisarla en tu mente una vez acabas de terminar.

Más que una visualización, la técnica que quieres realizar sería una experimentación, el ideal es ser capaz de sentir la roca, experimentar las sutilezas de los agarres, la textura, la gravedad tirando para un lado u otro, la musculatura tensándose y relajándose, el olor del magnesio, el sonido del clip del mosquetón. Como cualquier habilidad, ser capaz de grabar en tu mente y revivir una escalada no es fácil, requiere esfuerzo y práctica, no es algo que sea innato. De hecho expertos como Dave MacLeod estiman en años el tiempo necesario para desarrollar y dominar la visualización. Lo realmente genial de esta técnica es que se retroalimenta, y cuando empiezas a cogerle el tranquillo la vas a hacer incluso sin darte cuenta.

Alguna vez te he comentado que el cerebro no diferencia entre los estímulos que imaginas y los que realmente están ahí. La respuesta neuronal ante una visualización bien hecha es la misma que la que tendrías escalando, por eso es tan poderosa esta técnica. Imagina que pudieras entrenar y practicar una vía todas las veces que quieras sin cansarte, ahora puedes! ¡Qué pasada! ¿no?

Ten en cuenta, que a diferencia de otros deportes, cuando vas a escalar a la roca 3 o 4 horas, tendrás suerte si estás escalando 1, y normalmente pasarás moviéndote en la roca media hora como mucho. Como la cantidad de tiempo que puedes pasar escalando es pequeña, dada la exigencia física del deporte, tienes que aprovechar el tiempo que pasas entre pegue y pegue entrenando la técnica en tu mente.

Si no utilizas este tiempo, si simplemente esperas a que tu cuerpo se recupere, estás con el móvil, charlando o esperando a que te llegue el turno; aprenderás más despacio, estás perdiendo un tiempo precioso.

Sin embargo, si aprovechas el tiempo entre pegue y pegue para revivir la escalada que acabas de hacer, si analizas que presas se sentían bien, que posiciones sentías en desequilibrio, si comentas con tu compi de cordada donde has tenido dificultad, que has sentido y planeas la estrategia a seguir para el siguiente pegue; entonces aprenderás más rápido, y todo esto sin gastar un segundo más que no haciéndolo.

 

La planificación táctica y la visualización son componentes cruciales en el aprendizaje de la escalada, tanto como la propia escalada.

¿Fuerte no? ¿No te lo crees? Te pongo deberes, mirate el documental Silence de Adam Ondra, y estate atento a la importancia que le da nada más y nada menos que el mejor escalador del mundo.

Ahora imagínate la siguiente situación, que seguro que has experimentado. Entras a tu sala de bulder y ves a dos escaladores avanzados hablando al pie de un bloque haciendo gestos con las manos como si estuvieran escalando, comentando cada movimiento en detalle, las sutilezas de poner el talón un poco más alante o atrás del volúmen, de acometer la secuencia de una forma o de otra. ¿Qué están haciendo? Están entrenando la técnica, si señor! No crees que al cabo del tiempo aprenderán más que el otro escalador que da un pegue y se baja a pensar en las musarañas! Por supuesto. Y no entrenan más tiempo, ni más duro. Es sólo una pequeña pero gran distinción, los mejores escaladores utilizan para sí el poder de su mente, y además disfrutan con él.

Espero estar rompiendote la mente! Por no utilizar otras palabras! Como yo lo hice cuando empecé a estudiar la psicología de la escalada. Estamos siempre pensando en el mejor protocolo para la multipresa, en hacer más dominadas, en hacer circuitos más duros; y dejamos la mesa del aprendizaje totalmente coja. ¿Quieres mejorar tu técnica? Es fácil, no se trata de echar más horas, sino de cambiar tu mentalidad. ¿Fuerte no?

¿Practicas la escalada o sólo escalas?

Pues aún no he acabado, te traigo más tralla. Hoy he tomado mucho café y vengo a tope! Agárrate a la silla!

¿Practicas otros deportes? Te pongo el ejemplo del tenis, los tenistas hacen ejercicios para mejorar su técnica. Si has ido alguna vez a una clase, te podrás haber tirado media hora practicando el saque, luego otra media el drive y otra media el revés. Daba igual cometer errores, lo importante era practicar y practicar, refinar la técnica y tener la mentalidad de la práctica y no la del partido.

¿Haces esto cuando escalas? Me temo que no, pero ojalá me equivoque.

La escalada es diferente ¿no? No practicas para luego ir al partido, vas a escalar y yasta! Incluso cuando vas a entrenar intentas tener buen rendimiento todo el tiempo. Vas a tope a encadenar esos bloques, a tener el mejor rendimiento posible.

El resultado de esto es que aprendes de una forma más lenta de la que deberías.

¿Tan diferente es la escalada de otros deportes?

De nuevo puedes dar un salto enorme en tu aprendizaje con un cambio de mentalidad.

Si intentas siempre dar el 100% en cada aspecto, sin llegar a dominar efectivamente ninguno, tu aprendizaje se ve entorpecido. O peor aún, confundes el entrenamiento, o la práctica con el rendimiento, y te tomas días de descanso para ir fresco al roco, y descansas todo lo que el cuerpo te pide entre pegue y pegue para ir siempre perfecto. Si haces esto, practicas muchos menos movimientos por sesión, muchos miles menos al cabo del año. ¿Qué efecto crees que tendrá esto al cabo de los años?

Hay que diferenciar la práctica del encadene. Si intentas ir a tope cada día que escalas, en cada pegue, como yo he hecho durante mucho tiempo; es fácil estancarse en el rendimiento. Es fácil de ver si te imaginas un jugador de fútbol que cada vez que va a entrenar lo único que hace es jugar partidos, mejorará mucho menos que el que practica durante la semana y juega solo los Sábados.

Te dejo que lo reposes! Vaya revelación, llevo haciéndolo mal todo este tiempo!

No te enfades! Ahora tienes los conocimientos para cambiar, y es más, te voy a contar como.

Claves para mejorar tu técnica cada vez que escales

  1. Utiliza el calentamiento, ya te lo he adelantado, utiliza tu energía mental para concentrarte en la técnica, pero no en toda a la vez, escoge un aspecto para mejorar cada vez. Prueba una semana a focalizarte en llevar los brazos estirados, otra en la colocación precisa de pies, otra en la velocidad y fluidez entre reposos, otra en la rotación de caderas, en gestualidades concretas, bicicletas, dinámicos, banderas… No te hace falta hacer ejercicios complejos, simplemente practicar y practicar lo básico, todos todos toooodos los días antes de empezar tu sesión de entreno o de roca. Desarrollar este hábito te va a hacer mejorar tanto que no vas a creertelo, de forma compuesta, serás mejor y mucho mejor cada vez, y sin pasar más tiempo en el plafón.
  2. No todos los pegues son pegues de encadene. Obvio no? Pues yo me he tirado al menos 7 años yendo a tope cada vez que ponía los pies en la roca. Aprende la técnica trabajando secciones pequeñas o movimientos de la vía de forma aislada. Perfecciona los movimientos y los enlaces entre secuencias. Pero no caigas en el error de probar las secuencias una y otra vez poniendo tu atención en simplemente hacerlas y apretar más. Pon tu atención en la calidad del movimiento, en encontrar la posición perfecta, el pie que te da más equilibrio, la mejor presa para grapar, las sutilezas de un reposo…
    Dar el 100% de tu esfuerzo físico en una vía es sólo la última parte del proceso de escalar y encadenar una vía, no el primero.

Si te fijas en los escaladores avanzados escalando su proyecto, invierten mucho tiempo en cada sección, descifrando que movimientos se sienten mejor y cuales peor. Probando diferentes secuencias, infinidad de opciones. Así suceden dos cosas, la primera que se obtiene la secuencia óptima por eliminación y la segunda y más importante que la mente se ha visto expuesta a una infinidad de movimientos e información, aprendiendo que es lo que va bien y mal en una situación particular y va a crear patrones, técnicas que te van a ayudar cuando te encuentres en una situación similar. 

Entonces, el cambio de mentalidad está en qué te focalizas cuando escalas, no en pasar más tiempo en la roca. Olvídate de encadenar siempre y aprovecha las oportunidades que tienes para convertir tu sesión de roca en práctica de escalada.

Para terminar cito textualmente a Dave MacLeod

“Pasa más tiempo aprendiendo a escalar. Escala sólo en el momento adecuado”

Pon en práctica tu técnica
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Únete a esta gran aventura, te enseñaré a escalar de forma que disfrutes de la roca como nunca lo has hecho.

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2 comentarios en “Episodio 27 Como aprender técnica de escalada”

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